Menu

homeland-3x2a

 

Homeland 03X02

Temporada 3, capítulo 2: Uh... Oh... Ah...

7,2

 

Milo J Krmpotic'

 

Recapitulemos: Han transcurrido dos meses desde que un brutal atentado devastó el cuartel general de la CIA durante el servicio fúnebre en recuerdo del vicepresidente Walden y provocó la muerte de 219 personas. Descompuesto y descabezado, el servicio de inteligencia norteamericano se halla ahora en manos de Saul Berenson, quien, ayudado por el halcón Dar Adal, intenta demostrarle al país (y a una quisquillosa comisión del Congreso) que aún pueden dar muchas tardes de gloria a la ignominia dentro y fuera de sus fronteras. Así, tras autorizar la ejecución extrajudicial de seis personajes ligados al ataque en distintas partes del mundo, Saul se escuda en el carácter bipolar de Carrie para justificar la relación de la Agencia con Brody, de momento en paradero desconocido. Mientras tanto, la hija de este, Dana, abandona el centro en el que fue recluida tras cortarse las venas, incapaz de aceptar la culpabilidad de su progenitor. 

 

homeland-3x2b

 

La hoja de servicios (con sus SPOILERS): Segundo episodio sin Brody y, a decir verdad, tampoco es que le echemos mucho de menos. Primero porque, como ya comentamos respecto al anterior, su ausencia es una presencia en toda regla. Segundo porque, con mayor o menor fortuna, estamos asistiendo a una deriva tan atractiva como inquietante en lo que al personaje más interesante de la serie respecta. A fin de recuperar la credibilidad perdida, Saul ha ordenado asesinatos, ha traicionado públicamente a Carrie y, por si no nos quedaba ya claro que el más alto poder corrompe (y cómo), en este capítulo cae de cuatro patas en el odio étnico al afearle a la recién llegada Fara, analista bancaria que debe dar con las conexiones iranís del atentado de Langley, el uso del hiyab a escasos metros del boquete dejado por tan islámico bombazo. Fara no puede evitar las lágrimas y nosotros lloramos con ella cuando Carrie, extraviando cualquier tipo de credibilidad como agente secreto, decide recurrir a la prensa para limpiar su buen nombre (y, de paso, el de Brody). Siempre maquiavélico, Dar Adal logra evitarlo con una orden de confinamiento (la mujer ha abandonado las pastillas en pos de un tratamiento alternativo de corte más naturista, lo cual al parecer puede ser motivo para que a uno lo encierren) y el propio Saul da la puntilla al hacerle ver a su padre y hermana que siempre le sentará mejor una temporadita en el psiquiátrico que un balazo en la cabeza.

 

Dos ejes, pues, están desplazándose dramáticamente en los albores de esta tercera temporada. En lo macro, el del Mal se traslada de Irak-Pakistán (esto es, Abu Nazir) a Irán (de donde procede Majid Javadi, “El Mago”, villano en ciernes que coincidió con Saul cuando servía al Sha y no a la Revolución) y, sorprendentemente, a los bancos de las barras y estrellas que se limitan a hacer negocios bien sin mirar con quién. Y, en lo micro, mientras intentamos resolver el enigma de Saul, Quinn ha dado un paso adelante como referente moral: si en 3x01 se negó a hacer explotar un coche bomba para evitar una víctima infantil (por más que unos minutos más tarde acabara asesinando al mismo chico de forma accidental), ahora es la voz de la conciencia que clama contra el tratamiento recibido por Carrie, que intenta advertirle de que sus relaciones con la prensa pueden conducirla a la muerte y que anuncia su intención de abandonar una CIA en la que ha dejado de creer. Finalmente, en terrenos aún más íntimos, la de Dana Brody será una de las líneas argumentales que menos atraen al sector duro de los fans de “Homeland”, especialmente ahora que está protagonizando un nuevo romance adolescente, pero hay mucho (y buen) drama en el personaje.     


homeland-3x2c

La medalla al valor: Quinn cerrando su conversación con Saul: “But I don’t know what the hell we’re doing, I really don’t”. Y, por encima de todo, el encuentro entre el segundo y una Carrie a la que las drogas impiden hablar, que por tanto debe limitar la expresión de su rabia a un esforzado y sucinto “Fuck… you, Saul”. Cuando no rompe a llorar, Claire Danes justifica todos los premios recibidos por su sufrido papel en esta serie. En contrapartida, Mandy Patinkin logra transmitir, en el magistral plano final, tan solo cerrando los ojos, toda la tragedia de su personaje.     

 

La mención deshonrosa: Jessica Brody siempre flirteó con el papel de mujer florero. Los intentos por retomar las relaciones sexuales con su marido, su progresivo desencanto y su consiguiente adulterio le confirieron una razonable profundidad. Pero, de momento, los guionistas de esta temporada tres han olvidado darle el menor contenido y su hija Dana lleva dos episodios seguidos merendándosela.




 

Milo J. Krmpotic’

Milo J. Krmpotic’ debe su apellido a una herencia croata, lo más parecido en términos eslavos a una tortura china. Nacido en Barcelona en 1974, ha publicado contra todo pronóstico las novelas “Sorbed mi sexo” (Caballo de Troya, 2005), “Las tres balas de Boris Bardin” (Caballo de Troya, 2010), “Historia de una gárgola” (Seix Barral, 2012) y "El murmullo" (Pez de Plata, 2014), y es autor de otras tres obras juveniles. Fue redactor jefe de la revista Qué Leer entre 2008 y 2015, y ejerce ahora como subdirector del portal Librújula. Su firma ha aparecido también en medios como Diari Avui, Fotogramas, Go Mag, EnBarcelona, las secciones literarias del Anuari de Enciclopèdia Catalana

 

milo@blisstopic.com