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Trentemøller

Lost

In my room

6,5

Electrónica

Beto Vidal 

 

Mientras el debate del giro al pop sintético con el que Trentemøller sorprendió a la cofradía tech-house hace tres años (“Into the great wide yonder”) todavía seguía vivo en algunos lugares recónditos de Internet, el bueno de Anders ya cocía a fuego lento un nuevo disco en su laboratorio. O mejor dicho, remataba la forja de una nueva identidad definitiva.



Porque “Lost” no es más que la confirmación del danés entrando por la puerta al Olimpo del pop electrónico. O lo que es lo mismo, portazo definitivo al tech-house, si bien todavía puede vérsele alguna noche a los mandos de una cabina como DJ selector. La manera para hacerse con el ansiado hueco no es otra que mediante el cumplimiento de una de las reglas del pop: componer buenas canciones con sus correspondientes buenas melodía. Es así como el danés se ha sacado de la manga temas tan redondos como “Gravity” (junto con la inigualable voz de Jana Hunter), “Candy tongue” (aquí la voz la pone Marie Fisker) o el primer single, “Never stop running”, un ejercicio de puro pop firmado por el cantante de The Drums, tan inconsistente como pegadizo a su vez.



El verdadero triunfo del disco y del artista reside en la consolidación de un sonido ya de por sí característico y reconocible: el pop cinemático y a veces emborronado que da lugar a paisajes espesos y de tonalidad más bien oscura. Piezas que funcionan como una banda sonora de cine noir, como “Morphine”, teñida en humo de tabaco (no del cutre vapor de cigarro electrónico) y guantes de seda.



En cualquier caso, Trentemøller tiene regalos para todos, como los Reyes Magos: los nostálgicos de la época “The last resort” (2006), en el que demostraba al mundo su habilidad para crear canciones que rozaban el minimal techno, Anders tiene alguna chocolatina guardada, como la juguetona y tan New Order “Still on fire” o la épica “Hazed” que cierra el LP.  


Beto Vidal

Desde que tuvo de bien pequeño en sus manos el doble compacto azul de los Beatles (1967-70) hasta que pudo colaborar en la mejor cabecera española de música independiente, Beto Vidal no cesó en su empeño por descubrir, adorar y recomendar música “rara” y “oscura” (palabras textuales de sus progenitores). A partir de esos primeros ramalazos psicodélicos, Beto ha intentado dar forma a una cultura musical que pasa por la electrónica, el rock independiente más atrevido o el pop más cósmico. Go Mag ha sido su casa desde 2009, lugar donde tuvo el eterno placer de entrevistar a Daft Punk, Plastikman, Carl Craig, Apparat, Ellen Allien o Agoria, así como por otros valores del underground español (Wooky, Monki Valley…) e internacional (Rone, Sinkane, Echospace, Peaking Lights, etc.).

 

beto@blisstopic.com