Menu
Pains  

The Pains of Being Pure at Heart

Days of Abandon

Yebo

6,9

Pop

Half Nelson

 

Ya he leído en un par de foros el chiste, realmente Bueno, de que Kip Berman quería titular el tercer LP de los neoyorquinos The Pains of Being Pure at Heart nada más y nada menos que “Welcome to the Jangle”, que es uno de los mejores títulos que puede tener un disco de pop: divertido, ligeramente irreverente y lleno de referencias. Sin embargo, ese título habría restado sobriedad a este tercer disco, de aire pretendidamente decadente ya desde la portada obra del artista coreano Lee JinJu. Un disco que, venciendo algunas de mis previas reticencias, apunta a Berman (con ese apellido ya podrá…) como pequeño geniecillo pop en camino de una muy fructífera madurez.

 

Pero no adelantemos acontecimientos. Efectivamente, “Days of Abandon” vuelve los focos hacia Berman como compositor y disuelve la idea de The Pains como grupo en el sentido de organización colectiva con una unidad de pensamiento. Como Destroyer para Dan Bejar o (en menor medida) The New Pornographers para A.C. Newman, The Pains ya no son más que una máscara: Peggy Wang ha sido sustituida, con mejores prestaciones, por Jen Goma de A Sunny Day in Glasgow mientras que el resto de ex miembros, Kurt Feldman y Alex Naidus, han pasado a ser simples miembros de la banda en directo. No son casuales los grupos y compositores citados, pese a recurrir a la producción de Andy Savours (My Bloody Valentine, Sigur Rós, The Kills) la ensoñación acústica de Bejar se pasea por la inicial (toda un declaración de intenciones) “Art Smock”, o por la ultra-azucarada “Beautiful You” (donde Berman intenta probar cuánto azúcar pueden nuestros oídos soportar, pero acaba sonando a cara B de The Smiths). Pese a los aciertos de Berman como compositor y arreglista, todos esos nombres de grandes artistas (The Kills no, claro) que aparecen más arriba son el gran problema de este disco…

 

La Gran Historia del Pop, ese es el principal problema de “Days…”. En su búsqueda de un nuevo perfil, en busca de la madurez, Kip Berman cae en la trampa de la emulación. No puede decirse que copie, pero es obvio que aún no está con plena confianza en este nuevo papel y prefiere jugar sobre seguro. ¿Ejemplos? El bajo de Andy Rourke (The Smiths) revolotea por debajo de “Kelly”. El riff de guitarra que es puro MBV en “Until the Sun Explodes” (aunque los versos suenan a The Smiths versionando el “Just Like Heaven” de The Cure). Y lo más molesto de todo, que “Eurydice” suene a Roxette mucho más de lo que estamos dispuestos a reconocer.

 

Sin embargo, no quiero acabar con un apunte tan negativo, precisamente porque el final del disco con los elegantes arreglos de viento de “Life After Life” y, sobre todo, “The Asp in my Chest” (pese al aire a “The Boy with the Thorn in his Side” en los primeros versos) es de lo mejor de todo el disco y un punto final esplendido a un que promete mucho más de lo que acaba dando. 

 

Half Nelson

Crítico musical que ha visto multitud de modas y estilos nacer, crecer, multiplicarse y morir desde que empezara a colaborar en Ràdio Ciutat de Badalona en 1993. Fan del jazz y del pop británico, aunque todavía impactado por el drum’n’bass, su firma se ha visto prácticamente en todas las cabeceras de prensa independiente (Mondo Sonoro, Go Mag, Rockdelux, Suite, Trax/Beat…) y radio online (ScannerFM) y por su grabadora han pasado muchos de los grandes (Costello, Lowe, Hitchcock, Mills, Craig, May, Saunderson, Gelb, Calexico, Goldie, Size, Flaming Lips, Bon Iver…). También ha contribuido con varios capítulos a “Loops” (Mondadori, 2002) y a “Teen Spirit. de viaje por el pop independiente” (Mondadori, 2004).

 

half@blisstopic.com