Menu
Greg-Gives-Peter-Space  

Greg Gives Peter Space

Greg Gives Peter Space

Erased Tapes

6

Dub descafeinado

Vidal Romero

 

Teniendo en cuenta la facilidad que tiene Peter Broderick a la hora de juntarse con otros músicos para dar forma a discos y proyectos de todo tipo, resulta sorprendente que haya tardado tanto tiempo en completar un pequeño ramillete de canciones junto a Greg Haines, un músico que (en teoría) debería encajar como un guante en su particular ideario estilístico. Pero ya se sabe que las musas son seres caprichosos, y a pesar de que en los últimos cuatro años los dos amigos han compartido ”innumerables noches en las que nos poníamos discos el uno al otro, en las que hablábamos sin parar de música maravillosa, en las que incluso entrábamos al estudio a probar algunas cosas”, nada terminaba por salir en claro.

 

La razón para esa larga sequía creativa, me aventuro a pensar, puede residir precisamente en que ambos manejan referencias demasiado cercanas: ambientes en claroscuro, minimalismo de andar por casa, recursos cinematográficos, pop de cámara con un pie en los discos de 4AD de los años ochenta y el otro en la folktrónica naíf de Morr Music; un vocabulario común que, más que sumar, podía resultar un obstáculo a la hora de probar cosas nuevas. Así que es normal que en algún momento decidieran que la solución pasaba por explorar algún estilo que les fuera igual de marciano a los dos. Por ejemplo, el dub.

 

Y eso es, exactamente, lo que hay en “Greg Gives Peter Space”: un acercamiento bastante sui géneris al dub, por el que circulan bajos gomosos y cajas de ecos (no demasiado profundas, eso sí), que conviven con voces de raigambre pop, guitarras folkies, arreglos de aspecto neoclásico y esas estructuras fracturadas que tanto le gustan últimamente a Broderick. Una combinación que puede parecer estupenda sobre el papel, pero que no termina de funcionar una vez que se pulsa el botón de play. Y no porque la pareja carezca de recursos y de capacidad de sorpresa, sino porque su visión del dub resulta demasiado naíf y descafeinada como para tomársela en serio. Es lo que sucede con “A clear view”, que parece adornar una melodía Dysneiana con una línea de bajo tímidamente recargada de ecos, o con “The feeling shaker”, sumergida en un fondo de sonidos acuáticos demasiado impostados. Elementos que se notan decorativos y forzados, metidos con calzador, y que restan presencia a otras canciones mucho mejor rematadas, como la ingrávida “February space duet”, o la muy bonita “Electric eel river”, que incluso tiene un final con tintes medievales que pone los vellos de punta. La próxima vez, en fin, espero que alguien les convenza para que dejen de jugar a ser King Tubby y se dediquen a sus zapatos. Los fans se lo agradeceremos.

 

Vidal Romero

Como todos los antiguos, Vidal Romero empezó en esto haciendo fanzines (de papel) a mediados de los noventa. Desde entonces, su firma se ha podido ver en infinidad de revistas (Go Mag, Rockdelux, Ruta 66, Playground, aB, Era y Clone entre muchas otras) y algún que otro periódico (Diario de Sevilla, Diario de Cádiz). Es también uno de los autores del libro “Más allá del rock” (INAEM, 08) y ha trabajado como programador y productor para ciclos de conciertos y festivales como Arsónica, Territorios o Electrochock (US). Incluso le ha quedado tiempo para ayudar a levantar España ladrillo a ladrillo con lo que es su auténtica profesión: la arquitectura. Es uno de los mejores analistas de música electrónica de este país.

 

vidal@blisstopic.com