Menu
Atom-TM  

Atom TM

Ich bin meine maschine Remixes

Raster-Noton

7

Techno

Vidal Romero

 

De todas las canciones que contenía “HD” (13), el último álbum hasta la fecha de Atom TM, “Ich bin meine maschine” era la que funcionaba como cierre y como válvula de despresurización: un ejercicio de techno abstracto y minimalista, de ritmo relajado y superficies líquidas, que devolvía al suelo al oyente tras la explosión de de r’n’b distópico y futurista que campaba por el resto del disco. Escrita a medias con Alva Noto y construida como un homenaje a Kraftwerk –de ahí la consigna vocoderizada que se repite una y otra vez-, tal vez no fuera la mejor opción a la hora de plantear un maxi de remezclas, pero ya se sabe que en el mundo de Uwe Schmidt la normalidad nunca ha estado muy bien valorada y que, en las manos adecuadas, cualquier material puede convertirse en una bomba para la pista de baile.

 

Y es que precisamente a la pista de baile es hacia donde miran las tres reconstrucciones que acompañan al original. La de Boys Noize es clásica en sus formas: un ritmo cinético, una línea de bajo profunda y un puñado de colchones cósmicos acompañan al mantra vocal, convenientemente filtrado, en una excursión que mira más a Detroit que a Berlín. La de Function, hace el trayecto inverso: agiganta los graves y elabora una telaraña de sonidos a partir de las muestras vocales, levantando un auténtico himno para las horas fuertes de la noche, al que no habrían hecho ascos en Ostgut Ton. Y la última corre por cuenta del propio Schmidt, que manipula las voces, añade percusiones latinas y pone en primer plano el latido funk que siempre estuvo ahí, enterrado en lo más profundo de la mezcla. Azúcar.

 

Vidal Romero

Como todos los antiguos, Vidal Romero empezó en esto haciendo fanzines (de papel) a mediados de los noventa. Desde entonces, su firma se ha podido ver en infinidad de revistas (Go Mag, Rockdelux, Ruta 66, Playground, aB, Era y Clone entre muchas otras) y algún que otro periódico (Diario de Sevilla, Diario de Cádiz). Es también uno de los autores del libro “Más allá del rock” (INAEM, 08) y ha trabajado como programador y productor para ciclos de conciertos y festivales como Arsónica, Territorios o Electrochock (US). Incluso le ha quedado tiempo para ayudar a levantar España ladrillo a ladrillo con lo que es su auténtica profesión: la arquitectura. Es uno de los mejores analistas de música electrónica de este país.

 

vidal@blisstopic.com