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Tori Amos Primavera Sound 2015 Rosario López

Primavera Sound 2015 Sábado

30/05/2014, Fórum, Barcelona

 

Textos Javier Burgueño, Albert Fernández, Manu GonzálezRosario López, Marc Ferreiro, Daniel Gómez, Lidia Noguerol, Half Nelson, Víctor Cañameras y Sergi de Diego Más.

Fotos Rosario López y Ferràn Martí

 

PATTI SMITH

 

Alguien en la organización o en el management de Patti Smith debió confundir “acoustic / spoken word” con “necrológico” porque lo que se anunció como un pase poético de la de Chicago muy pronto se vio que iba a ser un set normal con banda al iniciarse con clásicos como “Dancing Barefoot” o “Pissing in a River”. La inclusión de la menos habitual “Distant Fingers” parecía redirigirnos hacia un terreno más lírico y menos rockero, pero entonces Smith optó por una serie de homenajes muy emotivos, pero musicalmente discutibles: “This is the Girl” escrita en Madrid tras la muerte Amy Winehouse, “Beautiful Boy (Darling Boy)” del “Double Fantasy” (Geffen, 1980) de John Lennon y Yoko Ono dedicado a su pequeño nieto Frederick; y una errática “Perfect Day” en la que hasta dos veces tuvo que pedir perdón a Lou Reed por olvidar la letra. De todos modos, Patti Smith es mucha Patti Smith y cuando se arranca es capaz de poner un Auditori entero en pie para homenajear también al recientemente fallecido matemático John Nash (aunque la mayoría de los asistentes apenas fueron capaces de asociar el rostro de Russell Crowe con ese nombre) o de, ya con las luces encendidas y el público a punto de la invasión de escenario, enmendarlo todo con una potente “Because the Night” y una aún más reivindicativa (“¡¡Sed libres!! ¡¡Decid no al gobierno!! ¡¡Decid no a las corporaciones!! ¡¡Tenéis el poder!!” entonó como intro) “People Have the Power” que si no recuerdo mal fue licenciada hace ya unos para un anuncio de Telefónica. HN

7,3

 

JOAN MIQUEL OLIVER

 

Antònia Font es una de las mejores bandas que ha dado el pop nacional en la última década, con una colección de discos memorables en su haber. Joan Miquel Oliver, compositor y guitarrista de la banda, el principal culpable de ello, tiene muchas más inquietudes, algo que le llevó a desplegar en paralelo su carrera en solitario. Desaparecida la banda madre Oliver se ha centrado en esta faceta, presentándose sobre el escenario Ray Bann con un nuevo disco bajo el brazo, “Pegasus”, desplegando amablemente canciones que van del lo-fi a lo experimental, de los escarceos con el pop electrónico al clásico, temas dotados de una engañosa sencillez que acompañados por el sol y la brisa marina de la tarde dibujaban sonrisas  de satisfacción. JB

8

 

SWANS

 

Los reincidentes Swans no necesitaron de las tres horas de concierto que la organización les ofrecía en el programa para provocar al público del Auditori Rockdelux, en pie e inquieto, un maravilloso ataque de ansiedad. Percutiendo los pabellones auditivos y cerebrales de todo ser vivo ubicado en un radio de 1 km a la redonda, el ritual auspiciado por Michael Gira se creció en una eterna y polirrítmica liturgia con la inicial "Frankie M" y el combo final "Bring the sun/Black Hole Man" como extremos de un muro sonoro mutante, de una melodía catártica, de una celebración telúrica del no-lugar y del no-tiempo, singulares dimensiones de las que nadie quería ser expulsado hacia la normalidad. SDM

9

 

STRAND OF OAKS

 

Felizmente repuesto del accidente de tráfico que inspiró su disco “HEAL”, Strand of Oaks o, lo que es lo mismo, Timothy Showalter, se mostró eufórico de presidir uno de los escenarios principales del Primavera, aunque fuera a primera hora de la tarde y bajo un sol de justicia. De hecho, hasta bromeó con el sol y con la posibilidad de venirse a vivir a la ciudad condal. A buen seguro, Showalker también disfrutaba del numeroso público congregado, entregado a su propuesta rockera, de riffs potentes y batería demoledora. Fue uno de esos conciertos que habitualmente quedan sepultados por la inmensa oferta del festival y que, sin embargo, son los que le otorgan su halo de gran cita para los amantes de la música. MF

8

 

DIIV

 

Las ganas de estrenar repertorio de un Zackary Cole Smith vestido de homeless de diseño eran inversamente proporcionales a las del público, ansioso por escuchar los temazos de su debut tras su cancelación en el pasado  2013. Lamentablemente para nosotros apenas cayeron un puñado de piezas de este, conformando el grueso del set list canciones completamente inéditas. Con tan sólo una escucha y a excepción de un par, las nuevas adolecen de excesiva languidez y falta de rodaje (no pasa nada Zack, dales un par de vueltas más, que tú puedes) tanto es así que cuando caían las conocidas por todos como “Sometime” o “Doused” el contraste era evidente tanto en la actitud del público como del sonido de la banda, mucho más robusto. Y es que su colección de tonadillas de guitarras planeadoras funciona cuando se unen precisión y energía, dos cualidades de las que solo pudimos disfrutar a ratos. En cuanto se publique “Is the Is Are”, hablamos. VC

5,8

 

AMERICAN FOOTBALL

 

Con la portada del mítico “American Football” (Polyvinyl, 1999) de fondo, Mike Kinsella (también en Cap'n Jazz y en Joan of Arc) y los suyos recrearon su único LP en un ambiente diurno y algo disperso al que no consiguieron sobreponerse: en muy pocos momentos su mezcla de math-rock y emo captó la atención de los que no estaban plenamente familiarizados con un música de apariencia lánguida y alejada de los violentos cambios de intensidad que han caracterizado al género. Los extensos pasajes instrumentales (algunos con la trompeta del batería Steve Lamos) y la voz bastante maltrecha de Kinsella restaron fluidez a un set que mejoró poderosamente cuando, a partir de la mitad del show, enlazaron sus momentos más reconocibles con “I'll See You When We're Both Not So Emotional”, “Summer Ends” y hermosamente devastadora “Stay Home”. HN

6,9

 

TORI AMOS

 

Eran muchos los que decían que el concierto de Tori Amos debería haberse celebrado en el Auditori, y que no se sabía cómo funcionaría su intimista propuesta a la luz del día y en un escenario normalmente tan fiestero como suele ser el anfiteatro, pero todas estas dudas se vieron disipadas desde la primera canción. Tori apareció en escena, visiblemente agradecida y emocionada ante la efusividad de un público que llevaba toda la vida esperando verla por estas tierras y se sentó en su taburete entre teclado y piano. Dio comienzo a la velada con la magia de"Bliss"y nos quedó claro que disfrutar al fin de su maravillosa presencia escénica y su portentosa voz y maestría al piano es precisamente eso, una bendición. Con la puesta de sol detrás, el público parecía hechizado, con el vello de punta y casi conteniendo la respiración para mantener el puro silencio reinante mientras sonaban joyas como "Crucify", "The Precious Things" o "Cornflake Girl". Tori, generosa, brindaba guiños a sus fans barceloneses y nos regalaba rarezas como "Cruel", "Sweet Sangria" y "Unrepentant Geraldine", y hasta hubo tiempo de visitar sus famosas versiones de otros artistas con una sentida "In Your Room", de Depeche Mode. Sí, puede que el nombre de Tori llegara al cartel del Primavera en tiempo de descuento y ante la cancelación de Eels, pero que nadie se engañe: con un concierto que bailó sobre los bordes de la perfección, Tori se podría disputar mano a mano con Patti Smith el título de reina del festival. RL

9,8

 

SLEAFORD MODS

 

Horas después del concierto del dúo de Nottingham, sobre el mismo escenario Adidas Originals, Steve Albini… perdón, STEVE ALBINI promovía la siguiente votación a mano alzada: “¿Quién cree que Sleaford Mods son la mejor banda de la historia? Los demás estáis equivocados”. Yo fui uno de los que levantó la mano y voy a aportar datos para convencer al resto:

 

1) Andrew Robert Lindsay Fearn (bases) apenas hace NADA sobre el escenario, pero estar cincuenta minutos bebiendo cerveza y asintiendo mientras tu compañero se desgañita requiere cuajo y, al menos, una extraña forma de talento. Hay que decir que lo que SÍ hizo, darle al play ¡¡una vez!! para lanzar las pistas sobre las que rapeaba / cantaba / berreaba Jason Williamson (voz y letras), hacer fotos con el móvil y lanzar CDs al público después del concierto, lo hizo a la perfección.

 

2) En cambio, Jason Williamson prácticamenteno paró ni un segundo de largar con ese extraño acento de las East Midlands que a los no anglosajones nos recuerda tanto a Mark E. Smith (The Fall) como a Mike Skinner (The Streets) mientras miraba continuamente con cara de loco a un lateral del escenario como si tuviera un teleprompter con esas letras que escupía, nunca mejor dicho, a velocidad endiablada.

 

3) Andrew Fearn llevaba una camiseta del Jefe Clancy Wiggum de Los Simpson (me chivan que es la misma que llevó en el Festival Primera Persona hace casi quince días también en Barcelona).

 

4) Casi no necesitas saber inglés para entender de qué van las canciones de Sleaford Mods: paro, drogas, gente pringada, sexo sin amor y, en general las lindezas del desmantelamiento capitalista del Estado del Bienestar...

 

5) Pero cuando logras entender algo, te partes la caja con las rajadas hacia alcalde conservador de Londres Boris Johnson, la FIFA, o cualquier otra persona o estamento que se pueda resumir como “A Bunch of Cunts” (un puñado de gilipollas).

 

6) Esa mezcla garrula de hip-hop y guitarras es justo lo que necesitas para pegar unos botes y descargar adrenalina. Molaría igual aunque por encima de ella recitaran la guía telefónica de Hamburgo o el programa del PP, PERO tú sabes que eso no va a pasar.

 

7) Cuando parecía que el concierto había acabado, volvieron de golpe al escenario al gritando “Where the fuck do you think you’re goin’?” y nos regalaron un bis con otras tres canciones.

 

8) Cuando te comparas con ellos, te sientes mejor persona

 

9) Rinden culto a Paul Weller y odian a Oasis.

 

Y ahora, ¿te vas a volver a quedar sin levantar la mano? HN

9,5

 

LA PITADA AL HIMNO

Creo, sin temor a equivocarme, que su concierto en Mestalla en 2009 sigue siendo insuperable por la propia hinchada del FC Barcelona y Athletic. Pero esta vez fue mejor que la de Mestalla de 2012. Un clásico, Copa del Rey, Pitido y Primavera Sound. DG

8

 

 

EINSTÜRZENDE NEUBAUTEN

 

Aunque su interpretación de "Lament", el disco en estudio basado en la performance que el pueblo de Dixmuda (Bélgica) pidió a Bargeld y sus Casas Nuevas que se Colapsan para la conmemoración del centenario de la Primera Guerra Mundial, fuera más corta que la habitual, no era cuestión de perderse un concierto casi único en España para ver a Messi corretear por el Camp Nou (y eso que Blixa ha reconocido ser muy culé). Los Eisntürzende, fiel a su compromiso industrial trajeron un montón de cacharros para el disfrute de una audiencia que aplaudía cada sonido nuevo que llegaba a sus oídos. Mientras, Bargeld, erguido como un Nick Cave de opereta alemana, descalzo sobre el escenario, iba contándonos horrores de la Gran Guerra. La versión censurada de "Lament" impresionó, sí, pero no deslumbró tanto. MG

8

 

TORRES

 

“La próxima vez volveré con banda”, prometía Mackenzie Scott –más conocida como Torres– al ver que se le colaba el sonido de los escenarios circundantes tanto mientras afinaba su guitarra como mientras presentaba, prácticamente en su totalidad, las canciones de su nuevo LP “Sprinter” (Partisan, 2015). Cuando una mujer se sube al escenario sola con su guitarra eléctrica es inevitable pensar en PJ Harvey, pero hay que reconocer que, especialmente en directo, donde su soledad le hace optar por un formato más atmosférico y menos pirotécnico, sus canciones crecen (y mejoran como “Strange Hellos”) precisamente al evitar clichés y apostar por una languidez poco habitual en el entorno de un festival. Sin estridencias y sin aspavientos (tomándose en ocasiones demasiado tiempo entre los temas) la estadounidense nos convenció y hasta se permitió el lujo de rescatar de su primer LP la extensa “The Harshest Light” para cerrar un un final lleno de intensidad. Post-data: me gustaba más de morena. HN

7,8

 

 

LES AMBASSADEURS

 

El retorno de la superbanda africana de Salif Keïta con nueva formación y sangre joven (recuerde, por Les Ambassadeurs originales pasaron gente como Kanté Manfila, Amadou & Mariam o Cheikh Tidiane Seck) no pudo ser más celebrada. Con todo el público entregado al funk africano y la voz dorado de un Salif Keïta que se fue animando cuando más llena estaba la explanada del escenario Ray-Ban. Con un set muy bailable, el Emperador de Malí y sus nuevos Ambassadeurs desgranaron los últimos temas de "Rebirth" (2015) al intenso ritmo de batería de Mamadou Bakayoko y la velocidad en la guitarra del guineano Ousmane Kouyaté. Desde Bamako al Primavera Sound, un concierto único para recordar. MG

9

 

UNKNOWN MORTAL ORCHESTRA

 

El concierto de Unknown Mortal Orchestra fue una de esas raras ocasiones en las que la precisión metronómica en la interpretación coincide con la capacidad para la emoción. El pop-rock psicodélico de Ruban Nielson y los suyos sonó más contundente que en los discos, con desarrollos sin red de seguridad y que se saldaron con sendos triunfos. De entre ellos, “From the Sun” se mostró como el hit sin paliativos, con buena parte de los espectadores moviendo los labios al ritmo de su hipnótica melodía. Grandes interpretaciones y grandes temas, parece que Unknown Mortal Orchestra no necesite de muchos mimbres más para crecer exponencialmente en un futuro cercano. Y lo cierto es que lo merecen. MF

8,5

 

EARTHLESS

 

Lo de los americanos fue como revivir el Big Bang porqué en su directo las canciones se convirtieron en un universo en expansión. Su stoner rock ácido y progresivo pasó de sólido a líquido y gaseoso guiados por los solos y punteos del guitarrista Isaiah Mitchell. Les tocó al bajo y a la batería propulsar con músculo a una guitarra cósmica que parecía capaz de incendiarse y desintegrase en cualquier momento dejando tras de sí una estela de colores lisérgicos. El trio tocó dos piezas. La primera más rocosa, con un bajo y batería de una solidez demoledora que conforme avanzaba perdía consistencia y que acabo estallando. La segunda fue una acortada “In a dutch gaze” que acabó ardiendo como los meteoritos cuando entran en la atmosfera. Un concierto instrumental frenético que acabó con el “Foxy Lady” de Jimi Hendrix. LN

8

 

SHELLAC

 

Ver a Shellac cada vez que la banda de Steve Albini, perdón STEVE ALBINI, toca en el Primavera Sound se ha convertido para mi en toda una tradición y en una manera de recordarme las épocas lejanas en las que apenas podíamos soñar con ver ¡¡al menos una vez en directo!! en nuestra ciudad a grupos de ese calibre. El hecho de que hayan tocado consecutivamente en las últimas ocho ediciones origina chistes y la sensación de que son una banda continuamente en gira y con una enorme actividad, sin embargo, hay que hacer notar que incluso en su país tocan muy poco debido a la distancia que separa a sus miembros: Albini y Bob Weston (bajo) viven en Chicago, mientras que Todd Trainer tiene un bar en Minneapolis. Lo mejor de poder ver tan a menudo a una banda como Shellac es comprobar cómo van alterando el setlist con la incorporación de canciones o simplemente variando el orden en el que las ejecutan: sonando a la vez hardcoretas y mathrockeros, burros y refinados. Aunque lo realmente increíble es que, pese a incluir temas de discos publicados con veinte años de diferencia –de “My Black Ass” de “At Action Park” (Touch and Go, 1994) a “Dude Incredible” de “Dude Incredible” (Touch and Go, 2014)–, su directo suena no ya compacto, sino sencillamente monolítico.

 

Con tres instrumentistas conscientes de sus limitaciones, pero que explotan al máximo sus cualidades, en Shellac destaca el golpeo furioso y seco de Todd Trainer. Siempre en el centro y al frente del escenario (al mismo nivel que sus compañeros) Trainer es el nexo de unión que amalgama el sonido de Shellac (siempre se ha dicho que el secreto de las “grabaciones” de Steve Albini era la colocación de los micros de la batería). Así, hasta la dinámica y pogueable “Steady as She Goes” de “Excellent Italian Greyhound” (Touch and Go, 2007) es apuntalada por un solo de batería durante el que Albini y Weston dejan a Trainer sólo en el escenario. Después la descarga brutal de la reciente “All the Surveillors” y la pequeña píldora de “New Number Order” se inicia el habitual show de cierre de todos sus conciertos: la intensísima “Prayer to God”, coreada por el público, con Trainer “desmayándose” sobre la caja; “Wingwalker” con Weston y su numerito de creerse un avión; la tremenda “Squirrel Song” y su aire levemente hispano a la guitarra y un nuevo final con “Dude Incredible” y Albini y Weston golpeando los platillos de la batería, pero sin llegar a desmontarla como en ocasiones anteriores. ¿Lo de siempre? Sí, pero igual de alto, igual de fuerte y tan contundente como siempre. Y eso en un mundo en el que todo cambia constantemente es mucho decir. HN

9,3

 

HEALTH

 

Acostumbrados anteriormente a malsanos conciertos de Health en los que sus guitarras viciadas, loops de batería, pedales enfermos y math rock ruidoso caminaban sobre la delicada línea que separa el placer del dolor que por momentos lo más llamativo sobre el escenario fueran las poses o ver cómo John E. Famiglietti hacía el molinillo con su larga cabellera no acababa de indicarnos nada bueno.  A punto de publicar este verano “Death magic”, disco en el que han trabajado con the Haxan Cloak,y con una última entrega en forma de banda sonora de videojuego (Max Paine 3), los angelinos bascularon entre lo abrasivo y lo inocuo, animándose conforme avanzaba el tiempo. Al final lo abrasivo acabó ganando la partida pero no evitó dejar la sensación de estar en un periodo de pruebas, acabando de unir todas las piezas del puzle para que los nuevos y viejos temas encajen entre sí y la máquina vuelva a funcionar a pleno rendimiento. JB

6

 

THEE OH SEES 

 

Thee Oh Sees son como la aspirina para prevenir la resaca: No fallan nunca. Ha dado la casualidad que sus tres actuaciones han coincidido con diferentes ubicaciones del escenario ATP, variando progresivamente el tamaño del escenario, pero Jon Dywer y los suyos pueden con lo que les echen. Presentando nueva formación pero sin renunciar al efectivo recurso de las dos baterías desgranaron su repertorio a prueba de bombas consiguiendo rivalizar en pogo con el del día anterior de Death from Above 1979. Con la lógica importancia que merece su último lanzamiento, donde el garage va perdiendo peso específico en favor de una suerte de proto-heavy psicodélico, tampoco descuidaron temas de sus otros discos más recientes e incluso incluyeron alguna perla para sus seguidores más acérrimos de la primera época, aunque a buen seguro esa noche se ganaron algún que otro fan más, a juzgar por la entusiasta respuesta del numeroso público asistente. VC

8

 

HOOKWORMS

 

Hookworms fueron el reverso de Health: cero por ciento pose (los ingleses podrían pasar por el cliché típico de informático de sistemas que apenas ve la luz del sol) y 100% intensidad. Psicodelia abrasiva, capas de feedback y drones circulares creando vórtices infecciosos e hipnóticos de forma compulsiva. Cuarenta y cinco minutos (o eso creo, el tiempo tiene sus propias reglas cuando uno entra en según que lugares) de abstracción parasitaria, psicodelia obsesiva y placer absoluto. JB

8,7

 

RED AXES / JOHN TALABOT / C.P.I. (BOWERS & WILKINS SOUND SYSTEM)

 

Gracias a la redefinición del espacio de la carpa Bowers & Wilkins y a que el showcase de Hivern no fue tan multitudinario como el de la pasada edición se pudo por fin disfrutar sin agobios de la música de diferentes artistas asociados con el sello barcelonés. Antes de los israelíes Red Axes pinchó el alemán Christian S. como representante del sello Cómeme quien acabó con esa mezcla de electro y cumbia que tan habitual es en su sello. Los productores israelíes Dori Sadovnik y Niv Arzi defendieron en directo su reciente maxi “Pil Sagol” (Hivern 2015) con una interesante propuesta que combinó tech-house pelín freakie, pero lleno de groove con speeches en italiano (???). 8,5

 

Una propuesta refrescante que dio paso al disco music set deJohn Talabot. En realidad, fue más una sesión más de disco edits que de straight (ejem) disco, por lo que el enfoque demasiado filtrado y conservador del set contrastó con el desparrame inherente al género. Pese a todo, la carpa se llenó hasta la bandera y los numerosos fans de Talabot quedaron absolutamente satisfechos. 7,2

 

Más tarde, después del directo de JMII que acabó con bases house con bajos rotundos y un pequeño guiño a Chimo Bayo, C.P.I., el dúo formado por Hugo Capablanca y Marc Piñol, cerró la carpa con una sesión planeada para largas distancias en la que se evidenció la complementaria diferencia de caracteres entre ambos. Capablanca, más impetuoso, pero menos técnico, aceleraba el pulso de la sesión, mientras que Piñol, más de cocer al público a fuego lento, atemperaba los arrebatos de su compañero. En definitiva, una buena sesión, alejada de momentos facilones, de techno analógico y house de aire primigenio. HN

8,3

 

 

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