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Sony presents BCN Live!

26/02/14 Teatro Principal, Barcelona

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Marc Ferreiro

Fotos Ferran Martínez

 

Coincidiendo con el maná económico del Mobile World Congress, el Teatre Principal abrió sus puertas para el festival organizado por Sony y en el que bandas y disc jockeys se alternaban entre la sala principal y el llamado “Latino Club”. El fácil tránsito entre sus espacios, la espectacularidad del recinto y su ubicación inmejorable lo sitúan como un candidato a sala de referencia, a poco que cuiden la programación.

 

Abrieron la programación del festival los suecos The Sounds, con su revival new wave y post punk, a la manera de unos Blondie del siglo XXI. La actuación fue energética, pero su front woman, Maja Iversson se movía desganada, como ajena al concierto. Se despidió del público pegando rabiosas caladas a su cigarrillo, quizás con la intención de alejar su frustración.

 

Los Klaxons se presentaron como si estuvieran en un estadio, preparados para impactar con su new rave bombástica. Música espectacular, más basada en los efectos que en la substancia. Son un combo ideal para bailar de manera superficial pero su propuesta adolece de falta de contenido. Divertidos, sin más.

 

Tras la introducción de DJ Amable, el Latino Club se abría a los conciertos con la actuación de Russian Red. A la espera de su aparición sobre el escenario, sonaba Lana del Rey y, cuando se preparaban para tocar, la banda sonora de "Twin Peaks". Es evidente que Lourdes Hernández desea situarse en un punto medio entre la melancólica cantante del “Born To Die” y el personaje de Audrey Horne. Y se entiende, porque el componente visual que caracteriza a ambas amenazaba con comerse su música, con un escenario inundado de focos que formaban coreografías a la manera de los neones de Las Vegas. El pase fue breve y dejó una sensación de falta de rodaje. La versión de “Bitch”, de Meredith Brooks, sonó a poco más que karaoke.

 

Para espectáculo efectivo, el de The Hives. Monolítico, arquetípico, pero resultón. Ya saben, los vestidos de mariachi, las carreras y los acercamientos al público de las primeras filas y los juegos con el cable del micrófono. Pero en su caso sí que logran contagiar al público de su energía. Han creado un envoltorio diferenciador y divertido con el que presentar su garage punk.

 

La noche avanzaba y, tal y como mandan los cánones, el protagonismo recayó en los disc jockeys. Como parece ser habitual, el pobre de bRUNA volvió a sufrir problemas de sonido. Se sobrepuso con una sesión de muchos quilates basada en el funk. Groove Armada despertaron a la audiencia con unos bajos apabullantes y el joven Javi Green ofreció una sesión minimalista e hipnótica. Al segundo pase de DJ Amable ya no llegué, que uno tiene una edad y no está ya para según que excesos, y menos en miércoles.  

 

Marc Ferreiro

Proveniente del extrarradio de Barcelona, Marc Ferreiro siempre ha querido dinamitar las limitaciones culturales y del entorno. Apasionado por la música, el cine, la narrativa, el teatro y, en definitiva, cualquier manifestación creativa, considera el periodismo como una forma de compartir experiencias. Tras formar parte de publicaciones pioneras como aB (anteriormente, aBarna), ha seguido colaborando en numerosas revistas y webs culturales. Actualmente prepara un libro que recopile sus entrevistas.