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Wearable devices

Ordenadores que te llevas puestos

 

Rafa Giménez

 

Parece ser que esta vez va en serio. Si las previsiones están en lo cierto, el éxito (al menos mediático) de las Google Glass ha sido el detonante que los grandes nombres del sector necesitaban para lanzar la penúltima moda en electrónica de consumo: los wearable devices. Porque sí, por si alguien no se había dado cuenta aún, en lo digital también funcionan las modas,  y por eso desde que se filtraron las primeras fotos de nerds luciendo orgullosos las ya famosas gafitas de Google un sinfín de empresas se han lanzado a la caza del fashion victim tecnológico.

 

Pese a lo incipiente del fenómeno, el catálogo de wearable devices a la venta o en producción es ya extenso, diverso y curioso. Además de las ya conocidas pulseras para runners de Nike+ o Fitbit, los aspirantes a cyborg ya disponen, entre mucha otra cacharrería, de relojes inteligentes (atención a Pebble Smartwatch y Galaxy Gear de Samsung) que te permiten leer tweets o enviar mensajes de audio desde tu muñeca o  zapatillas con GPS que te indican tu ruta mediante vibraciones.  La lista empieza a tender a infinito, e incluye serios aspirantes a chindongu como los calcetines con sensores, los pañales que avisan por correo electrónico de que hay que cambiar a tu bebé o las correas de perro inteligentes. De verdad.  

 

Sólo hay que echar un vistazo al conjunto para intuir que la frontera entre el dispositivo game changer y la tontería computerizada es más difusa que nunca. El mundo de los objetos inteligentes y la Internet of Things ha llegado para quedarse, así que ves pensando qué parte de tu cuerpo quieres conectar. 

 

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Rafa Giménez

Después de probar con el macramé, el ping pong y la lectura de textos sufistas, hace ya muchos años que Rafa Giménez encontró en los ordenadores y las maquinitas de todo pelaje ese círculo de amigos que el mundo parecía negarle. La no demasiado sana pasión por el software, los procesadores y las pantallas que ha desarrollado desde entonces seguramente no ha ayudado demasiado a su sociabilidad ni a su éxito con las mujeres, pero sí  le ha llevado a rincones de Internet donde se ven cosas que vosotros no creeríais. Habla bajito y vive feliz en su habitación con su soldador y su conejo robot, y afirma con seguridad que “All your base are belong to us”.

 

rafa@blisstopic.com

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