Menu

Pau Vallvé

Avanzando en círculos

 

Texto Lidia Noguerol  

Foto Chris Romagosa

 

Después de un año de parón, Pau Vallvé vuelve para contarnos en un disco doble de pop   intimista, cotidiano, a ratos épico y también existencialista, veintidós momentos de su vida. Un periplo circular con numerosos cambios de ánimo, con subidones y bajones donde también hay lugar para la crítica social y política. En “Abisme cavall hivern primavera y tornar”, Pau Vallvé continua cantando sus penas y tristezas, pero esta vez también se atreve a cantar sus alegrías sin sentirse incómodo por ello.  

 

Tu mismo cuentas que el título del disco describe un intinerario vital y que todas las palabras listadas en él, aparecen en el disco. “Abisme”, sale varias veces, pero la primera es en “Saturn”. Cavall” sale en “Diguem blat” y “Hivern”  en “Que vingui l’hivern”¿Estas palabras las escogiste por qué marcan hitos en el periplo vital que nos cuentas?

Como esta vez el disco no va de un tema sino que es un itinerario, quería que el título lo diera a entender. Y miré de reflejar todas las etapas por las que pasa el disco en el título escogiendo palabras que aparecieran en él.

 

En los dos discos hay momentos pesimistas y optimistas. Pero cuando te pones eufórico, enseguida te frenas pensando en rebajar expectativas para amortiguar mejor la caída. ¿Mantener las expectativas bajo mínimos te ayuda a controlar la ansiedad?

Es un tic que tengo, porqué yo soy muy de emocionarme y luego meterme grandes hostias porqué lo que imaginé era mejor que lo que al final fue. Así que es como una protección de mi propia forma de ser, si no esperas nada luego todo es un triunfo y una suerte.

 

¿Por la canción de “Nem fent i endavant” parece que eres un rumiante, que tienes tendencia a comerte la olla. ¿Es así?

Pues la verdad es que no mucho. Lo fui, pero con el tiempo aprendí qué caminos mentales no tengo que tomar. "Nem fent i endavant" es una canción para pedirle a mi novia de ir a vivir juntos, con incluso algún toque de humor "si a mi me gustas tu y a ti te gusto yo es evidente que yo tengo mas buen gusto y que elijo mejor". Me gusta esa canción.

 

No sé si eres aficionado a la astrología o si solo es una casualidad, pero en esta pseudociéncia Saturno se considera el planeta del sufrimiento y los perfeccionamientos interiores. ¿Lo escogiste por eso o es que realmente lo viste con sus anillos y te sentiste pequeño, como describes en la canción?

Uy, creo que soy la persona menos mística del país. Simplemente pasaba por una mala época y viendo la serie “Cosmos” (la versión de 2014) al ver la inmensidad del universo mis problemas parecían tan pequeños que aliviaba. Decidí hacer una canción sobre eso y lo focalicé con Saturno, porque es el planeta mas icónico, por los anillos, siempre me gustó.

 

 

La sensación de círculo cerrado lo consigues poniendo en el título de dos estaciones del año, el invierno y la primavera. Dices que en este doble disco explicas los cambios que ha tenido tu vida, pero después de escucharlo, más que un cambio se percibe una aceptación de como es uno mismo. ¿Lo ves así? Sí que es verdad que los metales finales del disco suenan más alegres que los que abren el disco.

Es un círculo, un viaje que termina en el punto de partida, pero que no lo vives de la misma manera. Yo tiendo a ser circular, pero me di cuenta que en cada vuelta aprendo cosas, me voy curtiendo y entendiendo más el mecanismo. Y al volver a hacer el viaje, lo hago de una manera aún mejor que la anterior. Si todo fuera plano seria aburridísimo. Las dudas, los conflictos, los cambios y los contratiempos pueden llegar a ser las mejores oportunidades de mejorar y avanzar.

 

¿Puede ser que en algún momento recuperes fragmentos del instrumental que abre el disco en otras canciones?

De una manera consciente no, pero quizá es mi deje y se cuela algo en algún sitio (risas).

 

En “Només sóc jo”? reflejas muy bien el vacío y la insatisfacción que muchos sentimos aunque hagamos lo que nos gusta. Parece ser que siempre necesitamos más porqué parece que podemos conseguir más. Y esto también se puede aplicar a las parejas y al amor. ¿Querías hablar de eso en esta canción o solo de la confusión en la que vivimos inmersos? ¿O de que de tanto hacer cosas, las acabamos haciendo por inercia y al final ya no sabemos por qué las empezamos?

Vivimos tan deprisa y con tantos estímulos por minuto que parece que nos olvidamos ya de aburrirnos, de estar tranquilos, sin hacer nada. Y eso es lo que me pasó a mi cuando con el anterior disco decidí parar, dejar el trabajo, los grupos, la pareja e incluso la ciudad e irme a vivir al campo para hacer un break. Lo necesitaba después de muchos años de estrés sin parar. Pero aunque necesitaba parar y hacer limpio, realmente lo que me pasó al parar fue que descubrí que no sabía estar sin hacer nada. Al final todo está lleno de excusas que funcionan a la perfección para que no tengamos que pensar en nuestra existencia ni en si estamos viviendo la vida que queremos. Y parar de todo, aunque fue la clave para ponerlo todo en su sitio y volver a empezar de otra forma y con otro planteamiento, al principio fue un golpe heavy, y de allí sale esta canción. Uno de esos días en que no le encuentras sentido a nada. Pero bueno, fue un momento muy puntual fruto de parar en seco.

 

“Diguem blat” podría ser la canción “política” de tu nuevo disco?

"Diguem blat!", "Somni Estrany" y "Declivi" son las más abiertamente políticas. Pero en general todo, incluso la manera de editar el disco, destila un punto de vista político o de manera de funcionar, a mi parecer.

 

Creo que te salen mejor las canciones tristes que las alegres. ¿Eres de los que creen que para crear hace falta cierta dosis de melancolía?

Los que me conocen saben que soy un payaso, un tío divertido que siempre esta haciendo coña. Pero si escuchas mi discografía anterior parezco un tío que se vaya a suicidar (risas).  Y eso se debe a que hasta ahora solamente cogía la guitarra cuando la necesitaba, para sacar la mierda fuera. Decirla en voz alta era un alivio. Pero me di cuenta que los discos no me representaban, porqué si en dos años tienes doce días malos y setecientos-dieciocho de buenos, hacer un disco con doce temas tristes no es la realidad. Así que esta vez decidí probar de coger la guitarra también cuando estuviera feliz, de subidón o en todos los estados. Pero no es fácil. Cuando estás mal sienta muy bien coger la guitarra y sacarlo todo, pero cuando estás bien lo último que quieres es ponerte reflexivo y componer. Además, hacer una canción triste es relativamente fácil, la épica y el drama es muy difícil que no funcionen. Además generan empatía y sacan a relucir todas las cosas que nos callamos y no compartimos. Pero la felicidad ajena en cambio genera rabia y envidia, por lo que he descubierto que es mucho más complicado componer una canción feliz sin que quede cursi, ñoña o dé rabia. Estoy muy contento con el resultado de las que hay en el disco. Tampoco es que sean de una felicidad desbordante, pero me siento cómodo con ellas.

 

 

Y hablando de melancolía y volviendo al instrumental que abre el disco, empieza triste pero la entrada de los metales les introduce algo de esperanza. En las demás canciones los metales insuflan épica a momentos intimistas y cotidianos, pero en general tu doble disco tiene cierto aire de resignación. ¿Por qué escogiste la trompeta, el trombón y la trompa?

Sentí que los necesitaba, que esta vez no me bastaba con los instrumentos que sé tocar, y que me apetecía mucho añadir esta sección de vientos a estas canciones. Igual que el hecho de que este disco es con guitarra eléctrica y mas potente. Simplemente es lo que sentí que me pedían las canciones.

 

¿Compones con la guitarra? Lo pregunto porqué el esqueleto de tus canciones están hechas con ella. También usas las guitarras eléctricas para crear brumas y crescendos.

Generalmente si, algunas con el piano, otras de una melodía de voz y algunas cuando tengo la letra primero, me vienen imágenes sonoras de como quiero enfocarla sin usar ningún instrumento, pero generalmente con guitarra que es lo que tengo más a mano.

 

¿Cuando decides que es mejor hacer tu mismo la trompeta con la boca que usar el instrumento real?

Una cosa son los arreglos serios de vientos y la otra cuando canto yo en plan feliz. No sé porqué he acabado generando un código interno por el cual cuando la canción es intimista o triste, la melodía instrumental de la voz es con "uuuh" y cuando la canción quiere transmitir felicidad o desenfado es haciendo sonido de trompeta cutre con la boca. No hay más motivo que éste. Una cosa son los arreglos que visten el tema, y la otra la canción guitarra y voz, eso, hasta ahora, soy siempre yo con la boca. No sé explicarlo mejor, pero lo tengo muy claro.

 

Leyendo tu biografía, citas todas las veces que el amor ha llamado a tu puerta. ¿Es otro de tus motores creativos?

Es el único motivo. Sea amor/desamor para otra persona, sea para ti mismo o para cualquier cosa, idea o situación.

 

Por la cantidad de música que has hecho antes de firmar uno con tu propio nombre, me has recordado a Marc Everett  (Eels) al que le han pasado muchas desgracias. ¿No te da miedo caer en la autocompasión?

No creo que sea mi caso para nada. Yo hago mis discos como dietarios, no me sé inventar historias. Solamente hago canciones de lo que me pasa, así que son discos que hago para mi, de mis cosas, las únicas que puedo contar con sinceridad y veracidad. A la vez soy una persona muy crítica conmigo mismo, hago canciones de lo que me pasa, pero no me tomo muy en serio. Esto es para mi y para quién lo quiera escuchar, nada más. Intento hacer los discos que me apetece escuchar.

 

A veces creas primero la ambientación sonora de la canción y después añades los instrumentos. ¿Es una herencia de tu faceta de compositor de bandas sonoras?

Esto lo hago al final, para acabar de darle la forma estética final, pero lo que hago primero es la letra y la canción con guitarra y voz. Hasta que no tengo la letra y la canción clara acordes-melodía no le doy forma estética de arreglo ni de sonido. Las canciones tienen que funcionar por si solas sin depender de la estética, el formato, el estilo y el sonido que les acabes dando.

 

 

El uso de la voz y los diferentes registros que usas, es otra de las bazas de “Abisme. Cavall. Hivern”. ¿Te sale natural, o sea es un reflejo de tu estado de ánimo del momento o buscas el registro que mejor se adapta a lo que quieres expresar?

Como cantante dejo bastante que desear, hago básicamente lo que me sale de natural. Intento siempre que tanto la interpretación de voz e instrumentos vaya acorde con la letra y el motivo de la canción. Igual que hago con los arreglos. Pero llego hasta donde llego, yo lo único que soy en realidad es batería, el resto lo intento y lo disfruto pero sin muchas pretensiones.

 

Si capturas con la voz tu estado de ánimo y cuando das un concierto estás más alegre, ¿esto no afecta a tu manera de interpretar la canción en ese momento?

Supongo que eso es el oficio, pero igualmente, aunque tengas un día bueno, cuando le tienes que contar a un amigo tuyo algo grave que te ha pasado te pones serio, o al revés. Pues lo mismo con las canciones en directo.

 

De cincuenta canciones que tenías has incluido veintidós en el disco? ¿Qué criterios has utilizado para la selección?

Intenté resumir el itinerario del que habla el disco sin dejarme ninguna etapa del mismo. Así que fui quitando las que menos me gustaban sin dejar ninguna etapa del disco cubierta por alguna canción. El mínimo fueron veintidós para no dejarme ningún paso.

 

¿Por qué decidiste hacerlo todo al margen de la industria? ¿Tu experiencia con Amniòtic Records tu propio sello te dio la formación necesaria para dar este paso?

Este es el disco número quince que hago y cuando llevaba trece vi que tenía que tomar una decisión porque mis discos eran un hobby muy caro que no me podía permitir más. Los que hacemos música que no es para todos los públicos y encima la cantamos en un idioma que no tiene mucho público lo tenemos un poco complicado. Y vi que tenia tres opciones: La primera era dejarlo, cosa que no quería hacer. La segunda, que tampoco quería hacer, era hacer música más comercial o incluso cambiar de idioma, pero este proyecto es mi espacio de hacer las cosas que quiero y como quiero (cuando hago bandas sonoras para cine o publicidad ya hago lo que me dicen) así que solamente me quedaba la tercera opción que era reducir gastos. Dejar de tener tanta gente trabajando, intermediarios. Discográfica, agente, distribuidor, editor, técnico, productor, videoclipista, diseñador web, contable, etc etc. Y así, dejando de hacer las cosas como siempre te han dicho que se tienen que hacer, con discográfica etc, empecé, por primera vez en trece discos a vivir de esto. Curioso.

 

¿Fue una sorpresa para ti ver que haciéndolo todo tu podías vivir? ¿No tienes miedo de quemarte otra vez con tanto trabajo?

Es mucho trabajo pero es para tu proyecto así que no jode tanto (risas). Y evidentemente yo no me mezclaré el disco tan bien como un técnico que se dedique a esto, ni haré unos videoclips profesionales, ni mi web será la mejor programada, ni mi edición será la mejor, pero acabas supliendo la falta de profesionalidad con la ilusión y la dedicación. Si mi web falla no me importa pasarme la mañana de un domingo intentando arreglarla o pasarme una semana encerrado haciendo un videoclip, y al final poco a poco vas aprendiendo un poco de todo. Empecé a funcionar así por necesidad pero se acabó convirtiendo en mi forma de hacer y me gusta. Todo se puede hacer con cariño, humanidad y creatividad, no solamente la parte artística.

 

Ya has presentado “Abisme cavall hivern primavera i tornar”. ¿Hay algún concierto de los que has dado que quieras destacar? ¿Cómo has escogido los músicos de la banda que te acompañan en directo?

Tengo como la norma que en cada disco cambio la banda para hacer la gira. Y como que ser músico es básicamente esperar (en el local, en la furgo, en el hotel, en el camerino, en el aeropuerto, en la rádio, en la tele, etc) ya que lo puedo escoger, me gusta esperar cada gira con gente diferente. Siempre enriquece más, también musicalmente. Acabamos de empezar, solamente hemos tocado en Banyoles, ¡que fue flipante! Pero toda la gira en general hace muy buena pinta y tenemos muchas ganas. En especial a la fecha de Barcelona en la sala Apolo a finales de abril.

 

Comentarios
Lidia Noguerol

Lídia Noguerol comparte profesión con Barbara Gordon (Batgirl). Cuando no le toca lidiar con adolescentes descarriados, borrachos y indigentes, se dedica a seleccionar música, cine, libros y cómics. Por la noche, cuando no va al cine o se queda en casa leyendo, transita autopistas y carreteras secundarias y recorre los ejes de comunicación del país, en busca de conciertos de los que hablar por la mañana siguiente en prensa local, portales culturales, blogs y prensa especializada como la extinta Go Mag. Buscando un mundo mejor, ha ido a parar a Blisstopic, un lugar tan excitante como Gotham.

Más en esta categoría: « Tito Ramírez Alejandro Escovedo »