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DISCO-Fuzz  

Fuzz

Fuzz

In The Red

7,0

Heavy psicodélico

Vidal Romero

 

Vaya por delante que no comparto el entusiasmo que despierta el californiano Ty Segall, tanto entre la parroquia indie como en la comunidad psicodélica. Reconozco que es un gran escritor de canciones y que tiene unos cuantos singles memorables, que nadie me malinterprete. Pero también creo que sus álbumes no alcanzan ese nivel de excelencia que sí es capaz de conseguir en las distancias cortas. Imagino que el hecho de que siempre ande metido en mil proyectos, que se embarque en giras interminables y que grabe demasiados discos (entre dos y cinco por temporada) tiene algo que ver. Que con tantos frentes abiertos no dedica tiempo suficiente a reflexionar o a discriminar entre todo su material y termina fiándolo todo a un chispazo de genio, una estrategia que raramente funciona cuando tienes que dar forma (con cierto sentido) a una decena de canciones.



Quizás consciente de esa limitación, Segall ha decidido enfrentar su nuevo proyecto, Fuzz, desde una perspectiva diferente, menos personalista. Para empezar, se ha quitado de la primera línea y se dedica a aporrear la batería –aunque en las grabaciones también aporta coros y algún otro instrumento. Y sobre todo, ha favorecido una manera de escribir las canciones que prima la creación colectiva y los modos clásicos –el trabajo obsesivo en el local de ensayo, las pruebas de campo sobre el escenario antes que el experimento en el estudio de grabación. Y el resultado es un disco contenido en duración (poco más de media hora) y generoso en buenas canciones. Canciones de espíritu pop, con cierta vocación psicodélica, que vienen enfundadas en un traje ruidoso y saturado, tejido con guitarras stoner, bajos gruesos como la pata de un elefante y ritmos de batería que se desploman sobre el oyente. Rock ruidoso y de vieja escuela, en fin, que no escatima en trucos ni en lugares comunes (cambios de tiempo poco sutiles, cascadas de ruido, cabalgadas épicas; incluso se atreven con una rueda de solos instrumentales en “Loose sutures”), y que por supuesto exhibe a las claras sus influencias: de MC5 a Mudhoney, de Blue Cheer a los Melvins, de Black Sabbath a Screaming Trees. Ese es el territorio en el que se mueve un disco tan sólido y divertido como intrascendente. Un disco que demuestra que, si se lo propone, Segall también es capaz de dar la talla en formato largo.

Vidal Romero

Como todos los antiguos, Vidal Romero empezó en esto haciendo fanzines (de papel) a mediados de los noventa. Desde entonces, su firma se ha podido ver en infinidad de revistas (Go Mag, Rockdelux, Ruta 66, Playground, aB, Era y Clone entre muchas otras) y algún que otro periódico (Diario de Sevilla, Diario de Cádiz). Es también uno de los autores del libro “Más allá del rock” (INAEM, 08) y ha trabajado como programador y productor para ciclos de conciertos y festivales como Arsónica, Territorios o Electrochock (US). Incluso le ha quedado tiempo para ayudar a levantar España ladrillo a ladrillo con lo que es su auténtica profesión: la arquitectura. Es uno de los mejores analistas de música electrónica de este país.

 

vidal@blisstopic.com