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InUtero  

Nirvana

In Utero

DGC

8,7

Grunge

Toni Castarnado

 

Sin ninguna duda: “In Utero” era el disco más difícil de encajar en la historia del rock reciente. Los precedentes hablaban por sí solos, tenían nombre y apellidos, “Smells Like Teen Spirit” y en consecuencia “Nevermind”. El álbum que cambió el signo de los tiempos, rompedor y transgresor,  buscaba sucesor. Una tarea que no parecía plato de buen gusto, pues sólo los valientes, los locos o unos visionarios podían dar con la fórmula para no caer con estrépito de forma precipitada. Nirvana tenían dos caminos para escoger, incluso diría que tres: uno, la continuidad; otro, buscar una alternativa más accesible a ese público mayoritario que también sucumbió ante el torbellino, o hacer lo que al final llevaron a cabo. No casarse con nadie y romper esquemas nuevamente. Canciones más retorcidas, sonido más sucio, el anticonvencionalismo razonado, puertas que se abren y otras que se cierran, la sospecha de que el éxito de “Nevermind” no había sido una casualidad, que era verídico. Elegir “Heart-Shapped Box” como primer single no siendo el tema más radiable mientras había opciones más claras; un inicio neutro y conservador con “Serve The Servants” y un productor distinto, Steve Albini, al mando. Una declaración de intenciones, un grito al cielo, una sobredosis de punk, una protesta consensuada, el estribillo de “Rape Me”, con rabia, desgarro, un puñetazo en el estómago. La obsesión con la actriz Frances Farmer -Courtney Love llevó un vestido suyo en su boda con Kurt Cobain y a su hija la llamaron como a ella-, la chica que se tomó revancha en Seattle, la ciudad que no sólo defendía el legado de Jimi Hendrix, ahora también el del grunge y, obviamente, el de Nirvana. De ahí al final, una exposición con pinturas abstractas, otras más verosímiles, facturas que poco después tomaban otro cuerpo con su versión más desnuda en esa maravilla titulada “MTV Unplugged”, caso de “Dumb”, Pennyroyal Tea” u “All Apologies”, la pieza que cierra un conjunto que demostraba que el torturado Cobain, el reservado Krist Novoselic y el visionario Dave Grohl sumaban a su cuenta otra obra maestra incontestable, la constatación de una realidad. Aplastante, soberbia, única.

 

Toni Castarnado

Toni Castarnado es un crítico musical que escribe también de manera puntual sobre cine y, ahora, deporte en Blisstopic. Es autor de los libros “Mujer y música: 144 discos que avalan esta relación” y de su segundo volumen, “Mujeres y música: 144 discos más que avalan esta relación”.Colomense de pro y residente en el Maresme, es colaborador casi desde sus inicios en Mondo Sonoro, y en cabeceras como Ruta 66 o Rock Zone. Escribe artículos para el blog La Ruta Norteamericana de El País, y ha hecho radio en varios medios, dirigiendo el espacio “Canvi de Ritme” en COM Radio, en el cual combinaba música y deporte. Por su grabadora han pasado un gran número de artistas; entre ellos, Arcade Fire, Antony & The Johnsons, Patti Smith, Marianne Faithfull, Mötley Crüe, Rammstein, Muse, The Black Keys, Tori Amos, Frank Black, Kings Of Leon o Mavis Staples.