Menu

b7

FC Barcelona 2 -

Getafe CF 2

EN EL MOMENTO PRECISO

 

Albert Fernández

Fotos LFP

 

El fútbol, como tantas otras cosas, está hecho de instantes, de segmentos del presente, que se fundamentan en el pasado y se proyectan hacia el futuro. A rasgos generales, podríamos decir que el Barça no ha tenido su día... en los dos últimos años. Tal vez por eso el partido contra el Getafe ya ni siquiera se perciba como un cataclismo último y apoteósico, o una grave fractura en el continuo espacio-temporal, sino como una esperada, casi deseada, constatación más de que la realidad cotidiana de este equipo se ha vuelto gris y miserable. 

 

Amanece a un sábado de puente un FC Barcelona rebozado en el pasado, en el doloroso recuerdo de Tito Vilanova, para quien se vuelve a silenciar otro minuto, mientras las imágenes desfilan en los vídeo-marcadores, y el ayer va tomando presencia, estremeciendo en la grada y en el césped. Es el eslabón dramático y final de como la nostalgia se apodera de todos los discursos, y las comparaciones hace tiempo que se hacen odiosas, tediosas. Porque, por mucho que duela, por mucho que aún se persevere, la euforia que hace apenas unos días reinaba a diario en Can Barça se ha desvanecido de veras. Con el paso del tiempo, y merced a los últimos giros de acontecimientos, ya ni siquiera la palabra de Pep es sagrada: el declive de esta era tiene tantos ecos, que en una sola temporada las derrotas han llegado por activa y por pasiva. 

 

 b1

 

Con un presente así, el más soñador se dedica a vislumbrar un futuro diferente, sin contemplaciones. Vemos a Adriano recibir por su banda un centro elevado de Messi y, al tiempo que su pase de la muerte rueda paralelo a la línea de gol sin que nadie le aproxime la bota, imaginamos un 9 rotundo que olfatea con precisión el minúsculo perímetro de peligro, un Lewandowski que en ese minuto 9 ya nos haría gritar contra el Getafe, con el balón estampado en la red. Asistimos a otro rechace raro, raro, como todos los de Pinto, tras un córner mal concedido poco después del primer cuarto de hora, y tratamos de ilusionarnos dibujando un Ter Stegen sílfide y perfecto lanzándose al cielo del Camp Nou. Nos desesperamos viendo como ahora Pedro, luego Messi, y otra vez Iniesta, chutan con más apelotonamiento que sangre contra los cuerpos de los defensas, y queremos arrancarnos los ojos cuando, ya en los últimos compases del primer tiempo, una acertada combinación entre Messi e Iniesta acaba desembocando al costado derecho, donde Alexis, desordenado, timorato y dubitativo como a menudo, decide practicar aquella especie de extraña asistencia cruzada sin dueño antes que ejecutar a un portero que solo puede garantizar un palo cubierto. Y suspiramos con la idea de que fuera un centro-todo-campista-delantero-fugaz como Reus quien conectara con ese balón, alguien que rematara la idea, un jugador, al menos uno, que pusiera verdadera intención en vez de cara de "es que claro, con todo lo que nos ha pasado"...

 

Y en una de esas, claro, marca Messi; que es lo de siempre, aunque ya no es lo mismo.

 

b2

 

Imaginamos un futuro mejor, porque no nos queda otra, porque los cambios de cromos, los remolinos de ideas y giros trascendentales entran dentro del juego, del circo del césped, de la ilusión del deporte. Imaginamos un futuro mejor, porque no tenemos otra, y porque no podemos creernos este presente en decadencia, la lenta sinfonía de abatimiento que acompaña la decadencia de un grupo de futbolistas que ya no pueden hacernos creer, porque no creen en sí mismos.

 

Antes de las cuatro de la tarde del 3 de mayo de 2014, sólo los más despistados podían vislumbrar una liga blaugrana, por mucho que al Barça solo le tocara superar a un Getafe y a un Elche, por mucho que los de Madrid vinieran de una semana de exigencias europeas y tuvieran una jornada liguera susceptible al fallo. Eso no va a pasar, eso no iba a pasar. 

 

Un equipo depende de los cimientos fundamentados en una gestión técnica acertada, de lo que sobre ellos haga crecer el esfuerzo cotidiano de los actores del juego (técnico y jugadores), y de los últimos racimos de suerte que determinan los momentos claves de la temporada. Está claro que el FC Barcelona de este año no ha sabido florecer en ninguna de esas tres ramas del éxito. 

 

Así que no lo alarguemos más, echemos el telón, y, por favor, que nadie cruce los dedos deseando que otro equipo pinche, o que algún otro gane precisamente para que no triunfe el gran rival. El desenlace blaugrana está más que definido, y no hay nada que desear más que fuego nuevo. 

 

Ni siquiera esta crónica debe durar mucho más. Porque se podrían contar las ocasiones y los goles, está todo anotado. Nos podríamos lamentar por esa vaselina que ha salido demasiado alta, por el último esfuerzo que no se ha visto compensado, o por un balón centrado al área, que ha dado lugar a ese remate de cabeza que ya nadie esperaba, en el último minuto, de veras el último de todos;y como, una vez más, el equipo ha fallado, se ha venido abajo, en el momento preciso.

 

Pero no vale la pena, porque todo eso ya solo pertenece al pasado. 

 

 

b3                                                        

 

FC Barcelona 2 – Getafe CF 2

(Messi 23', Lafita 37', Alexis 67', Lafita 92')

Camp Nou (Barcelona) 3/5/14

Público: 70.110 espectadores

Árbitro: José Antonio Teixeira Vitienes

 

FC Barcelona: Pinto, Alves, Bartra, Mascherano (min. 66 Cesc), Adriano, Busquets, Iniesta, Xavi  (min.87 Song), Pedro (min. 91 Tello), Alexis, Messi.

Entrenador: Gerardo “Tata” Martino.

 

Getafe CF: Júlio César, Valera, Alexis, Escudero, Rafa, Lacen (min. 86 Míchel), J. Rodríguez, Pablo Sarabia, Colunga (min. 47 Gavilán), Sammir (min. 67 P. Mosquera), Lafita .

Entrenador: Cosmin Contra.

Albert Fernández

En el desorden de los años, Albert Fernández ha escrito renglones torcidos en publicaciones como Mondo Sonoro, Guía del Ocio o Go Mag, tiempo en el que ha tenido oportunidad de ir de tapas con Frank Black o escuchar a Patrick Wolf bostezar por teléfono. Además, ha sido jefe de redacción de las secciones culturales de H Magazine, y ha aportado imaginación tras los micrófonos de Onda Cero, Cadena Ser y Scanner FM, donde facturó la sitcom musical de creación propia “2 Rooms”. Aunque sabe que no hay lugar mejor que aquel de donde viene, a Albert no le hubiera importado nacer en Gotham City o en el planeta Dagobah. Con tendencia a la hipérbole y a la imaginación desatada, Albert sigue buscando el acorde que dé la vuelta a sus días.

Lee lo útimo de Albert clicando aquí

albert@blisstopic.com