Menu

barath1

FC Barcelona 2 -

Ath. de Bilbao 1

VOLVIÓ EL GALLO, CALLARON LOS LEONES

 

Milo J Krmpotic’

Fotos LFP

 

1) Plantémonos, antes de entrar en detalles, allá por el minuto 70 de partido, cuando el Barça llevaba veinte encajando lo que representaba una cuarta derrota consecutiva, sus jugadores azotados por el eco del tanto de Aduriz, arrojados –nunca mejor dicho– a los leones por un foro que aquí amagaba con la pañolada y allí señalaba a Cesc, ampliamente silbado al saltar al campo, como uno de los responsables de la que, salvo milagro, será la primera temporada sin títulos importantes en los últimos seis años. Plantémonos allí por las muy notables cualidades dramáticas del momento y, sobre todo, porque ese minuto 70 se erigió en frontera manifiesta entre dos formas de vivir el fútbol, según la suerte te asista o insista en darte la espalda.

 

2) No descubriremos ahora el carácter resultadista de una hinchada que, por otro lado, cuenta con más de una y dos razones para que su denominación responda al estado actual de sus criadillas. Iremos, en realidad, un paso más allá, camino de caer prácticamente en la explicación astrológica: el Barça, que había tenido oportunidades de todos los colores y condiciones, algunas de resolución tan sencilla como empujar un centro a bocajarro, necesitó para romper la maldición que Alves se fuera de los dos rivales que lo habían acorralado por la banda, que le hiciera un túnel a un tercero y dejara el balón para la llegada de Alexis, quien convirtió el preceptivo disparo en un centro involuntario que Pedro, a su vez, desvió en una suerte de remate-tropiezo para conseguir el empate.

 

barath2

 

3) Acto seguido, una galopada de Messi se tradujo en una falta sobre la frontal del área que el argentino lanzó duro y a media altura hacia la posición de Iraizoz. Y este, quizá distraído por la presencia de Alexis en la trayectoria de la pelota (su posible fuera de juego posicional hecho trizas por el defensa que se pasó de listo al bajar a cubrir el palo largo), quizá ansioso por solidarizarse con el siempre irregular Pinto, vio cómo el disparo se colaba bajo su cuerpo. Curiosamente, la jugada iba a tener una réplica en la portería contraria cuando, con el tiempo ya cumplido, Mascherano sí supo interponer su anatomía en el camino del tiro que Mikel Rico había enganchado en el área pequeña.

 

4) Dos goles en dos minutos y el desmelene del central argentino, firmante además de un coast-to-coast con el balón que él mismo quiso finalizar con más altura que acierto, sellaron el pequeño ejercicio de redención azulgrana. Pero, más allá de esa anécdota vital que representa el cambio numérico en el casillero de uno –y he aquí, por fin, la idea que queríamos sentar desde el punto inicial–, nada diferenció el partido a lado y lado del dichoso minuto 70. La intensidad fue la misma, el número de errores fue similar, el juego de unos y otros resultó prácticamente idéntico… pero la pelotita entró y la más que posible crucifixión se tornó de inmediato en una suerte de dichosa resurrección. Dejémoslo en que el fútbol es así, para no seguir tentando más tópicos balompédicos.

 

5) Y ese “así”, esta noche, en lo que al Athletic respecta, resultó tremendamente valverdiano. Estratégico, por de pronto, en su ir a tapar la salida rival desde su portería misma, falto como estaba el Barça de confianza, de Busquets (sancionado) y de un portero que no aboque al soponcio cada vez que debe jugar con los pies. Entre valiente y temerario, también, con esa defensa adelantada que facilitó la presión e hizo caer a Messi en diversos fueras de juego, pero que se tradujo de paso en una escandalosa colección de carreras en solitario de los delanteros barcelonistas, interrumpidas in extremis por Iraizoz o gracias al repliegue heroico de alguno de sus zagueros. Y, por último, dueño del buen gusto resultante de juntar a tipos como Ander, Muniain y Aduriz, quien firmó una chilena a recordar por los tiempos de los tiempos si no llega a verse repelida por la madera.

 

barath3

 

6) Pese al rosario de bajas (o, como veremos, quizá a raíz precisamente de ello), la puesta en escena de los del “Tata” discurrió entre lo aseado y lo, por fin, de nuevo interesante. Los problemas atrás fueron los ya conocidos a lo largo de la temporada en general y esta recta final de la misma en particular: un Pinto que ora se luce ora se tropieza con el esférico, un Bartra que alterna su crecimiento con ingenuidades como la que condujo al 0-1, unos laterales cuya espalda provoca sudores fríos en Mascherano, un Song que no ha sido ni especialista ni multifunción, los balonazos a que todo ello conduce… Pero, entre los unos y los otros, se las arreglaron para que el encuentro entre ese defecto propio y virtud ajena que era el juego por alto acabara en unas muy honorables tablas: el gol de Aduriz llegó con un disparo raso que ni siquiera dejó especialmente retratado al guardameta gaditano.

 

7) Y, arriba, pese a la generosidad espacial del Athletic, la cantidad y variedad de ocasiones generadas, más allá del acierto o no en su resolución, dejó a las claras que el problema de este equipo no es que Messi corra o deje de correr, sino que tenga hacia dónde hacerlo. Liberado del doble tapón que suelen representar Neymar y Cesc, escoltado por dos aleros tan comprometidos como Pedro y Alexis (se marchó ovacionado el chileno), el 10 se mostró participativo y resolutivo, encontró en los últimos cinco minutos su única tacha en la ya tradicional falta de entendimiento con Tello, a quien le negó un pase después de que este se excediera anteriormente en la conducción durante un dos contra uno, pero dejó a las claras la amarga y envenenada herencia de Sandro Rosell: raro es el gallinero que aguanta dos gallos y el segundo, por muy fotogénica que resulte su brasileña cresta, jamás debería haber llegado a Can Barça.                            

                                                         

FC Barcelona 2 – Athletic de Bilbao 1

(Adúriz 50’, Pedro 72’, Messi 74’)

Camp Nou (Barcelona) 20/04/14

Público: 57.090 espectadores

Árbitro: Martínez Munuera

 

FC Barcelona: Pinto, Alves, Adriano, Mascherano, Bartra, Iniesta, Song, Xavi (min. 70 Cesc), Messi, Alexis (min. 87 Tello), Pedro.

Entrenador: Gerardo “Tata” Martino.

 

Athletic de Bilbao: Iraizoz, Laporte, Balenziaga, De Marcos, San José, Susaeta (min. 86 Toquero), Muniain, Iturraspe (min. 83 Beñat), Morán (min. 64 Mikel Rico), Ander, Aduriz.

Entrenador: Ernesto Valverde.

Milo J. Krmpotic’

Milo J. Krmpotic’ debe su apellido a una herencia croata, lo más parecido en términos eslavos a una tortura china. Nacido en Barcelona en 1974, ha publicado contra todo pronóstico las novelas “Sorbed mi sexo” (Caballo de Troya, 2005), “Las tres balas de Boris Bardin” (Caballo de Troya, 2010), “Historia de una gárgola” (Seix Barral, 2012) y "El murmullo" (Pez de Plata, 2014), y es autor de otras tres obras juveniles. Fue redactor jefe de la revista Qué Leer entre 2008 y 2015, y ejerce ahora como subdirector del portal Librújula. Su firma ha aparecido también en medios como Diari Avui, Fotogramas, Go Mag, EnBarcelona, las secciones literarias del Anuari de Enciclopèdia Catalana

 

milo@blisstopic.com