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Ray Kurzweil

Un tipo singular

 

Rafa Giménez

 

Imagina a un tipo capaz de convertirse en referente en el campo de la inteligencia artificial, de inventar el OCR y algunos de los primeros sintetizadores de voz o de teorizar con talento sobre el futuro trascendente de la humanidad y las tecnologías. Todo ello después de haber creado una de las marcas de instrumentos electrónicos más prestigiosas del globo y de convertirse en colega de correrías de Stevie Wonder.

 

Pues resulta que el tío existe. Ese hombre de ciencia que lo sabe todo se llama Ray Kurzweil, tiene 19 doctorados honoríficos y, a sus 65 años, es el recién nombrado director de Ingeniería de Google (según se comenta, con libertad absoluta para hacer lo que se le antoje). Mientras otros estarían ya emprendiendo en camino del retiro en los Cayos de Florida, Kurzweil se ha convertido en los últimos años en la que es posiblemente la rock star más destacada del panorama nerd mundial. La culpa la tiene, por encima de todo, su trabajo sobre la singularidad tecnológica.

 

¿Y qué diablos es eso de la singularidad? Según los teóricos, el momento exacto en que la inteligencia artificial de las máquinas superará la de las personas. Para b, la singularidad (ves anotando la fecha, 2045) provocará un cambio radical en el devenir de la especie humana que solucionará buena parte de nuestros problemas. Como eso no parece ser algo que uno quiera perderse, Kurzweil ha diseñado también un régimen de complementos alimenticios y vitaminas (concretamente, 150 pastillas al día) que, según él, le permitirán hackear su cuerpo para llegar a la singularidad en plena forma a pesar de rondar la centena.

 

Un jefe al que seguir, escuchar y reverenciar. Con semejante palmarés, hasta se le perdona su colaboración en el último vídeo del pamplinas de Steve Aoki.

 

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Rafa Giménez

Después de probar con el macramé, el ping pong y la lectura de textos sufistas, hace ya muchos años que Rafa Giménez encontró en los ordenadores y las maquinitas de todo pelaje ese círculo de amigos que el mundo parecía negarle. La no demasiado sana pasión por el software, los procesadores y las pantallas que ha desarrollado desde entonces seguramente no ha ayudado demasiado a su sociabilidad ni a su éxito con las mujeres, pero sí  le ha llevado a rincones de Internet donde se ven cosas que vosotros no creeríais. Habla bajito y vive feliz en su habitación con su soldador y su conejo robot, y afirma con seguridad que “All your base are belong to us”.

 

rafa@blisstopic.com

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